
Dirección espiritual
HOJA DE RUTA
Aprende sobre dirección espiritual
Te recomendamos leer al menos una vez estos temas de formación sobre la dirección espiritual. Te serán de mucha utilidad para comprender qué es, porqué es necesaria y cuáles son las cualidades o disposiciones que se espera que tenga el dirigido espiritual. Haciendo clic en el botón "Ver lista de temas" podrás leer los textos.
¿Qué temas se tratan en dirección?
Son tantos los temas a tratar que apenas se pueden clasificar de manera precisa. El director debe abordarlos con gradualidad, teniendo en cuenta las necesidades y posibilidades específicas de cada persona.
Algunos temas fundamentales son, por ejemplo: catequesis individualizada, formación de pensamiento (“forma mentis”), conciencia moral (qué es pecado, qué es virtud, etc.), defecto dominante o virtud que más necesitamos adquirir, orientación en lecturas y resolución de dudas. También, introducción a la liturgia, apoyo para vivir la Santa Misa, el rezo de la liturgia de las horas, la penitencia y los tiempos litúrgicos. Enseñar a amar a Dios, a orar, a vivir en su presencia y a cumplir su voluntad en todo. Además, enseñar a amar al prójimo a través del trabajo, el perdón, la servicialidad, la amistad, el apostolado, la limosna y la educación. Identificar y abordar los obstáculos como los malos hábitos o apegos, la mala memoria y la falta de voluntad en la oración y el desarrollo de todas las virtudes. Ayudar en el discernimiento de la vocación personal o en otras cuestiones importantes y, a veces, dudosas. Siempre, animar con fuerza hacia la búsqueda de la santidad perfecta, superando crisis, desánimos y cansancios.
Recursos útiles
En esta sección podrás encontrar material útil para llevar adelante tu dirección espiritual.

Lista de Lectura espiritual
La búsqueda de la santidad y el apostolado deben contar con la doctrina espiritual, en la fe de la Iglesia, y para adquirirla, hace falta tiempo y estudio. A través de la lectura espiritual maduramos conocimientos y actitudes que nos convierten en una persona sólida en nuestras convicciones y en nuestro amor por Cristo.








