¿Estás desmotivado?


Muchas veces nos sentimos desmotivados, y nos levantamos con los pies y la mente pesados, sin ganas de empezar el día o de ir tras nuestros objetivos y sueños…


Y tratamos de pensar a qué se debe el sentirnos desmotivados, y parece increíble que pasemos tan bruscamente de estar tan bien y motivados para ir tras nuestros propósitos de santidad, de emprendimientos, de cambios de vida para mejorar…. a estar pidiéndole permiso a un pie para pasarlo al otro al caminar….


Todos pasamos por estos momentos, y lo importante no es negar que nos sentimos así, o no pensar en lo que nos hizo llegar a estar así, lo importante es detectar cual es el principal motivo de sentirnos así.


En general, ¡cuidado!, porque lo primero que se nos ocurre son causas secundarias que tomamos como causa principal: “me trataron injustamente”, “me hirió con lo que me dijo”, “las cosas no salieron como planeaba”, “di todo de mi y no lo valoraron”, “estudié mucho y no aprobé”, “parece que la gente mala siempre gana y se sale con la suya”, “son muchas injusticias como para combatirlas, mejor no hago más nada”, “hice todo por amor a Dios y me fue peor que nunca”, “nadie valora lo que hago”, “emprender es más difícil de lo que pensaba”, “no sé que quiere Dios que haga”, y miles de cosas más que nos pasan y que nos tiran al suelo con un peso encima, para que no tengamos ganas de levantarnos…


Y digo cuidado, porque si no detectamos la verdadera causa de nuestra desmotivación nos va a costar mas tiempo y más energía salir de ese estado, y esto no puede pasar si queremos adelantar en santidad o crecer en la virtud y ser mejores cada día en lo que sea que hagamos…. No hay tiempo para perder y para lamentarnos y para estar relamiéndonos las heridas y estar ensimismados en nuestras penas y problemas…. Hay demasiado por hacer, primero por Dios, después por los demás y por nosotros….


Entonces, la causa principal suele ser que no estamos tan aferrados a Dios como pensamos o decimos, no confiamos realmente en su providencia, no confiamos en sus planes, no queremos aceptar que muchas veces las pruebas son necesarias para fortalecer nuestro carácter, nuestra personalidad, purificar nuestras intenciones, descubrir mejor nuestros propósitos y nuestra misión, o reforzar y reafirmar que vamos por buen camino…. Implica también ver qué tenemos que cambiar, o ajustar de lo que estamos haciendo, y qué estamos dejando de lado en todo este proceso que hace falta recordar y tener presente….


Y ahí, con poco reflexionar y meditar ya nos damos cuenta que Dios siempre tiene un plan… Dios no improvisa… Dios nos ama más que nadie y sabe mejor que nadie lo que nos conviene…. no permite nada que no sirva a sus propósitos para nuestra santificación…. que escribe recto en renglones torcidos…. que siempre saca bien de los males… y que todo repercute para bien de los que lo aman y se esfuerzan por seguirlo…


Eso lo sabemos, pero en los momentos de prueba y tristeza lo olvidamos con demasiada facilidad, o nos parece que ahora que está todo mal no suena tan lindo y tan cierto como cuando nos lo enseñaron… nos molestamos con las personas que nos lo recuerdan como si fuese una fórmula mágica que nos saca de ese estado de desmotivación o tristeza con sólo escucharlo de la boca de ellos….


El desánimo y la desmotivación es una de las armas preferidas del diablo, porque es como un veneno paralizante de nuestra vida sobrenatural, que además de hacernos desconfiar de Dios, de su providencia, de nuestros buenos propósitos e inspiraciones, nos hace pesada y tediosa la oración, todas cosas graves; también es un sedante de nuestra vida natural, para inmovilizarnos de cualquier obra buena que estemos haciendo, pereza para emprender cualquier mejora en nuestra vida, cualquier crecimiento personal, y nos aleja de las personas, incluso afecta nuestra salud.


Por eso, para salir de la desmotivación y el desánimo es importante antes que nada revisar nuestro termómetro sobrenatural, es decir, revisar nuestra relación con Dios, con nuestra madre Santísima, revisar nuestra vida de oración, (no de repetir oraciones como locos desesperados para salir de un estado de desesperación), sino de conversación con Dios, revisar si somos coherentes y estamos convencidos de que Dios tiene un plan y que ese plan es mejor que el que nosotros teníamos, de hacer lo contrario de lo que ese veneno del desanimo sugiere, y meditar más sobre la vida de los santos, sobre las pruebas que pasaron y superaron, leer la Biblia donde hay miles de historias de cómo con la ayuda de Dios se superaron muchas cosas más "heavys" que las que nosotros estamos pasando, de que Dios premia mucho a los que en esos momentos de oscuridad no dejan de confiar en su ayuda, conversar más tiempo con Dios, contarle, aunque ya lo sepa, cómo nos sentimos y que queremos superar todo esto y que queremos hacerlo por amor a Él, y rectificar nuestra intención constantemente….


(Te recomiendo tener una selección de textos para leer o meditar o de frases que sean motivadoras para estos momentos, o un resumen de la vida de tu santo preferido haciendo foco en las pruebas que superó o cuál fue la actitud de los santos que más admires ante la prueba, etc., y cuando sea el momento leerlos, meditarlos o repetir esas frases para ayudarte a cambiar el chip de la desmotivación más rápido…)


Siempre es bueno y nos ayuda a tener más esperanza y más entusiasmo el saber que no somos los únicos que pasamos por esto, y el tener marcado un camino por el cual salir del laberinto en el que nos mete la desmotivación….


También tenemos que revisar nuestro termómetro natural, porque la gracia siempre supone la naturaleza, y es necesario tener en buen estado las dos cosas, sino el equilibrio necesario para que Dios pueda ayudarnos y actuar en nosotros no va a estar…. A veces nos olvidamos que no somos ángeles, y que no vivimos sólo en el plano sobrenatural, y nos engañamos pensando que sólo lo sobrenatural importa. Es cierto que importa mucho, pero somos humanos, tenemos también un plano natural que es necesario atender, cuidar y mejorar tanto como el plano sobrenatural…


Por eso tenemos que revisar primero que no estemos ubicándonos en una postura de víctima sino de responsabilidad, porque, aunque no hayamos hecho algo para estar en esa situación, sí tenemos la capacidad de cambiar esa situación o al menos de salir de ahí…. El victimizarnos nunca nos va a llevar a ningún lado, y además vamos a terminar alejando a las personas….


También tenemos que poner un cartel donde estemos que diga “zona libre de quejas”, al mejor estilo de zona libre de humo…. Tenemos que llevar ese cartel en la mente todo el tiempo… quejarnos no nos ayuda a salir del bucle emocional negativo y desmotivante…


Revisemos también que no le estemos echando la culpa a los demás de nuestras “desgracias”porque pensando así nunca vamos a salir de la desmotivación, porque eso significa que no tenemos nada que hacer, ni mejorar ni cambiar si la culpa es de los demás….


También tratemos de desintoxicarnos un poco de la tecnología, porque muchas veces nos engañamos al pensar que viendo una serie, o un programa de tv, o gastando tiempo en redes sociales nos sirve de distracción y nos ayuda a sentirnos mejor, y lo cierto es que sí, nos sirve de distracción, pero esa distracción hace que no pensemos en nuestros problemas en esos momentos, pero apenas dejamos de ver o nos desconectamos, volvemos al estado lamentable de antes, y encima peor, porque perdimos tiempo valioso…


Es muuuuyyy importante siempre, pero sobre todo en estos momentos cuidar nuestros pensamientos, porque nuestra mente es como un niño inocente que se cree todo lo que le decimos, y según sean los pensamientos que alimentemos, así van a ser nuestros sentimientos y nuestras obras…. Así que en estos momentos más que nunca ¡ATENCIÓN A NUESTROS PENSAMIENTOS! Nuestras emociones y estados de animo son directamente proporcionales con nuestros pensamientos…


Controlar dónde estamos poniendo nuestra atención: ¿en lo malo? ¿en lo triste? ¿en lo que hacen los demás? Entonces cambiemos la atención… ¿Qué bueno pasó hoy? ¿Qué aprendizaje positivo saco de esta situación? ¿Qué puedo hacer para mejorar esto o para cambiarlo? ¿Qué me estará pidiendo Dios con todo esto? ¿Qué tengo para agradecer a Dios y los demás? (te aseguro que la lista acá va a ser infinita, así que te recomiendo escribir cada día por lo menos tres cosas por la que te sientas agradecido, desde por poder ver o caminar, hasta por tu familia, amigos o tus talentos, y tu vida)


En vez de estar pensando en lo que no querés, pensá en lo que sí querés, y hacé los planes necesarios ya para ir tras eso…


Revisá si necesitas pedirle perdón a alguien o perdonar a alguien, y hacelo, porque no te vas a sentir completamente bien si tenes pendiente alguna de estas dos cosas…

Aunque no prestemos atención a esto, al menos a mi me cuesta hacerlo, cada vez hay mas investigaciones que demuestran que la alimentación es muy importante para el estado de ánimo, entonces revisemos lo que comemos y tratemos de mejorar nuestros hábitos de alimentación para estar mejor anímicamente y físicamente…. También es esencial hacer ejercicio físico, porque eso nos ayuda a despejar la mente y oxigenarla para pensar con más claridad, nos ayuda a liberar tensiones, a liberar estrés y muchos beneficios más para nuestra salud….


Revisa como están tus relaciones personales, es muy importante en estos momentos tener buenos vínculos afectivos, y también esforzarnos por ser empáticos, ¡ver que necesitan los demás para salir de nuestro ensimismamiento y egoísmo… eso nos va a ayudar a sentirnos mejor y salir rápido de nuestro desanimo!


La lista podría seguir, pero creo que por ahora tenemos mucho para revisar y ajustar….


Entonces, ¿cómo está la temperatura de nuestros dos termómetros? Hagamos los cambios o mejoras necesarias para que la temperatura sea la ideal y de esa forma en lo que menos pensemos vamos a salir del estado de desanimo y desmotivación…





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